Fuego entusiasta- Plenilunio de Géminis 29 de mayo 2018

 Hoy martes 29 de mayo es el día en que se completa esta luna llena que corresponde a Géminis. El Sol completa la iluminación de la Luna y nos regala así la posibilidad de ver más claro en la noche.
 La noche del dolor rancio y envejecido frente a la posibilidad de cabalgar nuevas proyecciones de nuestros deseos y de nuestra comprensión acerca de lo que queremos, para qué y porqué.
 Cual es nuestra misión en este paso corto que se nos regala en la Tierra, de que forma vamos a aprovechar nuestra estancia en nuestro bello planeta respetando y honrando las tres esferas de nuestro ser la espiritual, la mental y la salvaje.
 Honrar y recordar todas las formas en las que se proyecta nuestra existencia facilita la manera de encontrar los caminos que nos llevan a ese lugar donde se hospeda nuestra realización como seres de ascendencia divina o cósmica.

 La luna llena se da en el grado 8 del eje Géminis-Sagitario.  El centauro desde su grado 8 hospeda a la luna y nos invita a meditar en el silencio y allí encontrar algunas respuestas. Las respuestas a las múltiples preguntas que puede hacerse desde Géminis, que inquieto por resolver, ve múltiples formas de hacer las cosas y de llegar al mismo resultado.
 Esta Luna se da el el punto 55 de la astrología antakarana, punto que se refiere a nuestra capacidad de oración, nuestra capacidad de invocar a la divinidad que nos habita, la capacidad de hallar a Dios en todas las cosas y en nosotros mismos para sabernos comprensivos hacedores de la realidad, comprensivos de los patrones de energía dentro de los cuales nos movemos por elección de nuestro ser superior.

Cuando encontramos esa paz que se nos ofrece en la comprensión y el conocimiento espiritual, desde allí la invocación a lo divino adquiere una forma completa desprovista de ansia y de deseo que manipule.
 "Hágase tu voluntad", refiere a esta comprensión. Desde allí, desde un humilde conocer, pidamos entonces se haga la voluntad de lo superior en la mejor de las versiones para cada uno de nosotros y de los seres que habitamos este planeta, por que no es posible nuestra plenitud en un lodazal de sufrimientos humanos.

 Reconocer la permanente mutabilidad de las cosas nos puede ayudar a envisionar bellos e inspirados caminos.



 Para encontrar a Dios a veces hay que perder la religión.


A disfrutar la belleza de la noche de luna llena.